Llevo meses congestionado y con presión en la cara: qué es la sinusitis crónica

Llevas semanas con la nariz tapada, una presión sorda en los pómulos y la frente, y un moco espeso que no termina de salir. Al agacharte notas como si la cabeza te pesara más, hueles peor de lo normal y por las mañanas te levantas con la voz tomada. Has hecho ya dos o tres tandas de antibiótico, has probado sprays y lavados, y cada vez que parece que mejora vuelve a empezar. No es un resfriado que se alarga: cuando la congestión y la presión facial se mantienen mes tras mes, hay que pensar en una sinusitis crónica.

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Es uno de los motivos de consulta más frecuentes en otorrinolaringología y también uno de los que más se normaliza: mucha gente asume que «siempre ha sido de mocos» y convive años con ello sin mirar qué pasa dentro de la nariz. En la consulta de la Dra Cristina Vaduva, en Madrid, es una situación que vemos a diario, y casi siempre hay una causa concreta que se puede estudiar y tratar.

Qué es la sinusitis crónica

Los senos paranasales son unas cavidades llenas de aire que tenemos dentro del cráneo, alrededor de la nariz: detrás de los pómulos, entre los ojos y por encima de las cejas. Están recubiertos de una mucosa que produce moco de forma continua y que, en condiciones normales, lo drena hacia la nariz a través de unos orificios muy pequeños.

Cuando esa mucosa se inflama, esos orificios se estrechan, el moco deja de salir bien y se acumula dentro del seno. Ahí aparecen la congestión, la presión y la sensación de peso en la cara. Hablamos de sinusitis crónica cuando esos síntomas se mantienen más de doce semanas seguidas, a diferencia de la sinusitis aguda, que va ligada a un catarro y se resuelve en un par de semanas.

No es lo mismo que un catarro que se alarga

La diferencia clave es el tiempo y el patrón. Un catarro tiene un principio y un final claros. La sinusitis crónica es un ruido de fondo permanente: hay días mejores y peores, se reagudiza con cada resfriado o cambio de tiempo, pero la nariz nunca llega a estar del todo libre. Por eso los tratamientos cortos alivian unos días y luego todo vuelve al punto de partida.

Por qué se cronifica

Detrás de una sinusitis que no se cura casi siempre hay un problema que mantiene la mucosa inflamada o que impide que el seno drene. Los más habituales son:

  • Pólipos nasales: pequeñas formaciones blandas que crecen dentro de la nariz y los senos, tapan el paso del aire y bloquean el drenaje.
  • Desviación del tabique u otras alteraciones anatómicas que estrechan el conducto por el que debería salir el moco.
  • Rinitis alérgica mal controlada, que mantiene la mucosa inflamada durante buena parte del año.
  • Infecciones de repetición que no llegan a resolverse del todo.

También hay factores que agravan el cuadro sin ser la causa, como el humo del tabaco, la sequedad ambiental o el mal uso prolongado de descongestivos. De hecho, muchos pacientes con congestión crónica terminan enganchados al spray nasal y desarrollan una rinitis medicamentosa que empeora todavía más la obstrucción. Por eso el primer paso no es tratar el síntoma, sino entender qué lo está manteniendo.

Síntomas: cómo reconocerla

La sinusitis crónica no siempre duele como una sinusitis aguda. Muchas veces es más una molestia sorda y constante que un dolor agudo. Los síntomas más frecuentes son:

  • Nariz tapada de forma persistente, a menudo peor de un lado.
  • Presión o pesadez en los pómulos, entre los ojos o en la frente, que aumenta al agacharse.
  • Moco espeso, a veces amarillento o verdoso, difícil de expulsar.
  • Sensación de moco que cae por detrás de la garganta y obliga a carraspear, lo que en la práctica se solapa con el goteo postnasal.
  • Pérdida parcial o total del olfato y, con ella, del sentido del gusto.

Cuando el olfato desaparece y no vuelve tras semanas de tratamiento, conviene estudiarlo con calma, porque puede ser la señal de que hay pólipos o una inflamación importante dentro. Lo desarrollamos en el artículo sobre la pérdida de olfato.

Señales que conviene no dejar pasar

Hay síntomas que piden una valoración sin esperar más tandas de antibiótico por tu cuenta: dolor intenso y localizado en un solo lado de la cara, hinchazón o enrojecimiento alrededor de un ojo, alteraciones en la visión, fiebre alta mantenida o sangrado nasal frecuente que se repite siempre por la misma fosa. No son lo habitual, pero conviene que los revise un profesional en vez de normalizarlos.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico no se hace solo mirando la cara por fuera. Lo que de verdad orienta es ver la nariz por dentro. En consulta, una endoscopia nasal (una cámara fina y flexible que recorre la fosa por dentro) permite comprobar si hay pólipos, si el tabique está desviado, de dónde sale el moco y en qué estado está la mucosa.

En algunos casos se completa el estudio con una prueba de imagen (un TAC de senos), que muestra qué cavidades están afectadas y cómo es la anatomía por dentro. Esto es especialmente útil cuando se plantea una cirugía, porque permite planificarla con precisión. Con esa información sí se puede saber por qué esa nariz lleva meses sin drenar, algo que no se ve con una radiografía simple ni mirando por fuera.

Tratamiento: qué opciones hay

La sinusitis crónica se aborda por pasos, empezando siempre por lo menos invasivo. El objetivo no es prometer que no vuelva a aparecer nunca, sino controlar la inflamación, recuperar el drenaje y mejorar la calidad de vida. Los resultados varían según cada paciente y se valoran en consulta.

Tratamiento médico

La base suele ser el tratamiento de la mucosa: lavados nasales con suero para arrastrar el moco, corticoides tópicos en spray para desinflamar y, según el caso, tratar la alergia de fondo si la hay. Es un tratamiento de mantenimiento, no de unos días, y su efecto se nota cuando se mantiene en el tiempo. Cuando hay una infección puntual encima, puede añadirse antibiótico, pero el antibiótico solo no resuelve una sinusitis que se cronifica por un problema anatómico o por pólipos.

Cuándo se plantea la cirugía

Si tras un tratamiento médico bien hecho la nariz sigue bloqueada, hay pólipos que no ceden o una alteración anatómica que impide el drenaje, se puede plantear una cirugía endoscópica nasosinusal. Se hace por dentro de la nariz, sin abordaje externo, y su objetivo es abrir los conductos de drenaje y retirar lo que obstruye. Como cualquier procedimiento, requiere una valoración médica previa e individualizada, tiene sus indicaciones concretas y sus riesgos, que se explican en consulta antes de decidir nada.

En resumen

Una congestión que dura meses, con presión en la cara y moco que no cede, no es «ser de mocos» ni un catarro con mala suerte: es un problema con nombre, causa localizable y tratamiento. Cuanto antes se estudia qué mantiene esa nariz cerrada, antes se puede poner un plan que funcione y evitar años tirando de sprays y antibióticos sin ir a la raíz.

Si te has reconocido en esta escena y llevas demasiado tiempo respirando mal, lo mejor es mirar la nariz por dentro y salir de dudas. Pide tu cita de valoración con la Dra Cristina Vaduva en Madrid y lo revisamos con calma.

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